Impuestos, camiones y espacios para jóvenes encabezan la lista de prioridades de Gabriela Santiago-Romero
La integrante del Detroit City Council, Gabriela Santiago-Romero, viajará este mes a Mackinac Island con una prioridad clara en mente: la reforma fiscal.
En los últimos años, la ciudad ha encargado estudios sobre la viabilidad de crear un impuesto local sobre las ventas o un “ticket tax” para recintos deportivos y de conciertos. Un impuesto local podría diversificar las fuentes de ingresos de Detroit, generando recursos a partir de visitantes y reduciendo la dependencia de los impuestos a la propiedad y de los fondos compartidos por el estado.
“Es algo constante, es una prioridad”, dijo la representante del Distrito 6 a BridgeDetroit mientras se prepara para asistir a la Mackinac Policy Conference este mes. “Estoy convencida de que necesitamos cobrar impuestos a los estadios”.
Santiago-Romero explicó que está promoviendo esta idea y otras estrategias de generación de ingresos para responder mejor a las necesidades diarias de los residentes de Detroit.
En su distrito de Southwest Detroit, señaló, hay muchos acuerdos de beneficios comunitarios ligados a nuevos desarrollos, pero “no están generando lo que todos queremos, que son beneficios a largo plazo”.
El centro de la ciudad alberga numerosos recintos deportivos y de entretenimiento, y Santiago-Romero destacó que hay un impulso continuo en todo el estado para impulsar reformas fiscales.
El otoño pasado, un análisis del Citizens Research Council of Michigan encontró que un impuesto a la entrada en recintos deportivos y de entretenimiento en Detroit podría generar entre 14 y 47 millones de dólares al año, dependiendo de la tasa. El informe señala que estos eventos son “motores económicos poderosos” y que Detroit es una de las pocas grandes ciudades que no aprovecha este recurso.
En enero, el CRC publicó otro informe que analiza los beneficios y riesgos de los impuestos locales, sugiriendo que Detroit podría recaudar entre 42 y 71 millones de dólares con un impuesto sobre ventas del 1%, lo que costaría a los hogares unos 167 dólares adicionales al año.
Estos informes forman parte de los estudios que el Detroit City Council ha solicitado para explorar nuevas formas de recaudar ingresos y reducir la carga del impuesto a la propiedad para los residentes.
Santiago-Romero reconoce que lograr este cambio no será fácil. Requeriría una enmienda constitucional, apoyo de los votantes y definir qué tipo de impuesto se implementaría. La Constitución de Michigan impide que los municipios creen sus propios impuestos sobre ventas, como sí ocurre en otras ciudades del país.
“Va a ser difícil, es un proyecto a largo plazo”, dijo. “Tenemos que empezar a tener esas conversaciones.
“Creo que esto es algo que la alcaldesa Mary Sheffield va a impulsar. También le estoy pidiendo apoyo a nuestros cabilderos. Esta vez hay un esfuerzo coordinado con la administración”, agregó. “Tengo esperanza. También ayuda que Lansing y Michigan están viendo a Detroit de manera positiva en este momento. Hay una oportunidad y tenemos que aprovecharla”.
Las propuestas han recibido cierto respaldo de Sheffield desde que fue presidenta del consejo y durante su campaña a la alcaldía en 2025. La alcaldesa ha planteado la posibilidad de reducir el impuesto a la propiedad y compensarlo con nuevos ingresos. Sin embargo, su portavoz, John Roach, señaló que aún se están evaluando opciones y no se ha impulsado una propuesta específica. También aseguró que habrá una amplia participación comunitaria para conocer la opinión de los residentes.
Santiago-Romero subrayó que existe “una necesidad muy real” y que hay recursos que la ciudad no está recaudando.
“Estamos batallando. Los residentes de Detroit están batallando. Hay personas que trabajan en estos estadios y tienen que tener dos o tres trabajos. La necesidad es enorme. Y creo que la gente apoyaría esto”, dijo.
Pie de foto: Conductores de camiones han utilizado con frecuencia Lonyo Street como atajo, lo que ha generado preocupación entre residentes, ya que es una zona con muchos niños y pocas regulaciones para el tráfico pesado. Crédito: Cydni Elledge/Outlier Media
Tráfico de camiones y transporte
Otro tema clave para Santiago-Romero es el control del tráfico de camiones en los barrios, luego de que el otoño pasado entraran en vigor rutas designadas y restricciones.
El mes pasado, el Detroit City Council aprobó el primer presupuesto fiscal de Sheffield para 2026-27. Tras su aprobación, Santiago-Romero destacó varios compromisos logrados para los residentes, incluyendo una asignación de 550,000 dólares para que el Detroit Police Department implemente una unidad piloto para hacer cumplir las normas de tráfico de camiones en su distrito a partir del 1 de julio.
“Queremos eliminar la mayor cantidad posible de camiones de nuestras calles”, dijo, señalando que el plan eventualmente se extenderá a los Distritos 3, 4 y 7.
En el presupuesto también aseguró 200,000 dólares para una fuente de agua en el parque del Kemeny Recreation Center, 200,000 para fortalecer el programa de acceso lingüístico de la ciudad —incluyendo más personal— y 50,000 para un programa piloto de estacionamientos para bicicletas.
Además, retomará el trabajo iniciado en su periodo anterior para actualizar la ordenanza de derechos humanos de Detroit, con el fin de garantizar un proceso claro ante casos de discriminación.
La vivienda asequible y las calles seguras también son prioridades. Y como residente que no tiene auto, el transporte público es un tema central para ella.
“Uso un vehículo de la ciudad, pero cuando deje este trabajo, no quiero tener que pagar un carro. Quiero poder usar el autobús. Quiero que nuestro sistema de transporte funcione”, dijo.
También busca mejorar la implementación de la ordenanza de acceso lingüístico que impulsó y que fue aprobada el año pasado.
Esta ley exige que los departamentos de la ciudad ofrezcan servicios de traducción a residentes con dominio limitado del inglés. Se basa en prácticas que ya realizaba el Civil Rights Inclusion and Opportunity Department (CRIO) y cumple con una ley estatal promovida por la senadora Stephanie Chang.
La normativa requiere que todos los departamentos con atención al público proporcionen documentos traducidos e interpretación cuando se solicite. Según el U.S. Census Bureau, unas 7,655 familias en Detroit hablan poco inglés.
El año pasado, el consejo aprobó un aumento de 200,000 dólares para CRIO, pero Santiago-Romero señaló que muchas contrataciones no se concretaron. Este año, Jade Mathis fue nombrada nueva directora de CRIO, y Elizabeth Orozco-Vasquez asumió como directora de la Office of Immigrant Affairs and Economic Inclusion, cambios que, dijo, generan confianza.
También se están evaluando ajustes en la capacidad de estas oficinas y en dónde debe concentrarse la responsabilidad del acceso lingüístico.
Manejo de temas relacionados con ICE
Al inicio de su segundo periodo en enero, Santiago-Romero pidió explorar una vía legal para prohibir o limitar las operaciones federales de inmigración en Detroit, tras un caso en Minneapolis donde un agente de ICE disparó fatalmente a una mujer.
Presentó un memorando para analizar cómo la ciudad podría mantener a agentes federales alejados de “áreas sensibles” como clínicas, escuelas, lugares de culto o propiedades municipales. También cuestionó la relación entre la policía de Detroit y ICE, y respaldó propuestas estatales para limitar sus operaciones en Michigan.
El jefe de policía Todd Bettison ha dicho que Detroit no hace cumplir leyes federales de inmigración. Sin embargo, el departamento sí puede atender solicitudes de retención firmadas por un juez, lo que permite a agentes federales detener a personas bajo custodia local.
Santiago-Romero aseguró que sigue enfocada en la rendición de cuentas policial y en que se cumplan los protocolos.
“No importa cuántas políticas aprobemos, si no se siguen, todo se vuelve frustrante”, dijo.
Como presidenta del comité de Public Health and Safety, también ha sido una voz clave para promover espacios más inclusivos para jóvenes en Detroit.
Ha impulsado iniciativas de “teen care” tras el lanzamiento de un nuevo servicio gratuito de autobuses para estudiantes y el aumento de jóvenes en el centro de la ciudad durante días recientes de clima cálido.
Al mismo tiempo, la alcaldesa Sheffield anunció planes para crear un Youth Advisory Committee, que reunirá a jóvenes mensualmente para hablar sobre sus necesidades y espacios seguros.
“Cuando hablo con jóvenes, lo que quieren es tener espacios seguros, agradables, donde puedan ser jóvenes, divertirse y estar con sus amigos”, dijo Santiago-Romero. “Tenemos que invertir en esos espacios reales. Me gustaría que en el próximo presupuesto veamos inversión no solo en programas juveniles, sino en los lugares donde nuestros jóvenes pasan su tiempo”.












































