The Countess of Antoine de Saint Exupéry
Consuelo Suncín Sandoval was born on April 10, 1901, in Armenia, in the Department of Sonsonate, El Salvador. She was the daughter of Colonel Félix Suncín and Ercilia Sandoval Zeceña. They had three daughters: Ana Dolores, Consuelo, and Amanda.
Consuelo studied in several countries abroad, first in San Francisco, California, then in Mexico City, in France, and finally in Argentina. After her first marriage in San Francisco in 1920 to the Mexican Ricardo Cárdenas, from whom she divorced in 1925, she traveled to Mexico to study journalism. There, she abandoned her studies after meeting José Vasconcelos, with whom she traveled to Paris in 1926 to begin a new romance in the French capital.
Upon arriving in Paris, she met Enrique Gómez Carrillo, a renowned Guatemalan writer and journalist in France, who at that time was Argentina’s consul in Paris. She left Vasconcelos and married Gómez in December 1926. Gómez Carrillo was the great love of her life, despite being thirty years older than her. The marriage lasted only nine months, as he died on November 29, 1927, from a stroke. She decided to move to Buenos Aires to live on the pension left by her second husband.
In 1930, she was introduced to the French pilot Antoine de Saint Exupéry, whom she married on April 22, 1931.
Besides being a beautiful and petite woman who charmed men, Consuelo spoke with remarkable ease and confidence. Her conversations stood out for being fascinating and intellectually rich. It is no coincidence that she attracted so many intelligent and influential men.
Her personality was immortalized in passages of The Little Prince that allude to the Salvadoran legend of the stormy volcanic relationship lived by a couple and reflected in the landscape itself. Likewise, in the passage where the Little Prince discovers a field of roses during his visit to Earth, the story expresses doubts about the uniqueness of the other person, and therefore the need for marriage and fidelity. The field of roses serves as an analogy for infidelity, while the relationship between the Fox and the Little Prince acts as a counterargument to the nihilism of the era, since through the Fox, Saint Exupéry affirmed that meaning is given to people and things through emotional connection.
Consuelo faced many hardships because the French did not fully accept her. Even worse was the way the Saint Exupéry family treated her. The Rose in The Little Prince is the Little Prince’s most treasured possession, representing Antoine himself, while the Rose was inspired by his wife Consuelo, though portrayed as a capricious flower. The planet where the Rose lives is surrounded by three volcanoes; that place is El Salvador.
In her book Mémoires de la rose (Memoirs of the Rose), Consuelo wrote about her life with Saint Exupéry. In the book, she revealed Antoine’s whims and emotional instability, describing how, despite often appearing affectionate, he could also become deeply distant. Consuelo’s book could not be published during her lifetime, even though Saint Exupéry had already died two years before she wrote it. The text was controversial, as it was her autobiography written in French in 1946.
Her universal heir, José Martínez Fructuoso, hesitated greatly before deciding to reveal the existence of the manuscript. Eventually, he entrusted it to the French writer Alain Vircondelet, together with Consuelo’s travel trunks filled with numerous documents and the letters she wrote every Sunday to Antoine de Saint Exupéry but never sent. The work was finally published in the year 2000.
Consuelo died in Grasse, France, on May 28, 1979.
Roberto Ayón Ballesteros
Costa del Sol
Costa del Sol is the longest beach in El Salvador, stretching nearly 15 kilometers. Located southeast of San Salvador, Costa del Sol offers the country’s most diverse beach hotel infrastructure. This destination combines the beauty of the Jaltepeque Estuary with the beaches of San Marcelino, Los Blancos, and Costa del Sol, all of which provide an ideal setting to witness breathtaking sunsets.
The sand on these beaches has a lighter grayish tone than most Salvadoran beaches. Along these nearly 15 kilometers lies San Marcelino Beach, a bay of artisanal fishermen. This is where the Jiboa River flows into the sea. At sunset, visitors can witness fishermen returning with their daily catch of seafood.
To the east lies Costa del Sol Beach, where visitors can enjoy the warmth of the sun, the ocean breeze, and the refreshing shade of coconut palms while savoring a wide variety of seafood dishes.
Costa del Sol is home to a great diversity of mammals, reptiles, regional and migratory birds, as well as marine wildlife, making it an unmatched tourist attraction. In addition, the warmth and hospitality of its people will make every stay a magical experience that visitors will want to relive.
Likewise, the Jaltepeque Estuary, located between the departments of La Paz and San Vicente, is one of the most beautiful natural settings in El Salvador. It stretches approximately 28 kilometers and is one of the country’s 125 protected areas, an ideal environment for observing flora and fauna. It possesses rich natural resources, a wide variety of coastal birds, and diverse mollusks that inhabit the roots of the mangroves.
La condesa de Antoine de Saint-Exupéry
Consuelo Suncín Sandoval, nació un 10 de abril de 1901 en Armenia, del Departamento de Sonsonate, El Salvador. Hija del coronel Félix Suncín y Ercilia Sandoval Zeceña, tuvieron tres hijas: Ana Dolores, Consuelo y Amanda.
Consuelo estudió en varios países del extranjero, primero en San Francisco, California, luego en la Ciudad de México, en Francia y finalmente en Argentina. Después de su primer matrimonio en San Francisco (1920) con el mexicano Ricardo Cárdenas, de quién se divorció en 1925, viajó a México a estudiar periodismo, allí, abandonó sus estudios mientras conocía a José Vasconcelos con quién viajó a París en 1926 para iniciar un nuevo idilio en la capital francesa.
Al llegar a París conoció a Enrique Gómez Carrillo, escritor y periodista guatemalteco de renombre en Francia, y quién entonces era cónsul de Argentina en París. Abandonó a Vasconcelos y se casó con Gómez en diciembre de 1926. Gómez Carrillo fue su gran amor, a pesar de que tenía 30 años más que ella. El matrimonio duró solo nueve meses ya que él falleció el 29 de noviembre de 1927 a causa de un derrame cerebral. Ella decidió marcharse a Buenos Aires para vivir de la pensión de su segundo marido.
En 1930, le presentaron al piloto francés Antoine de Saint-Exúpery con quién se casó el 22 de abril de 1931.
Consuelo además de ser una mujer bonita y menuda que encantaba a los hombres, hablaba con soltura con ellos. Su charla se distinguía por ser muy interesante y de gran valor. No es una casualidad que interesó a tantos hombres inteligentes e importantes.
Su personalidad quedó inmortalizada en el pasaje del principito que hace alegoría a la leyenda salvadoreña, aquella de la volcánica relación tormentosa que vivió una pareja y que quedó reflejada en el paisaje. Asimismo, en el pasaje del Principito cuando éste descubre un campo de rosas en su visita a la Tierra, se plasman las dudas sobre la unicidad del otro, por tanto, la necesidad del matrimonio y la fidelidad, jugando un lugar el campo de rosas como analogía de sus infidelidades, así como la relación de domesticación del Zorro como una contraindicación respecto al nihilismo de la época, pues a través del Zorro, Saint-Exúpery confirmaba que el significado lo da uno al otro y a las cosas por su carácter emocional.
Consuelo tuvo muchas dificultades porque los franceses no la aceptaban. Y lo peor fue la manera como la trató la familia Saint-Exuperý. La Rosa, en el cuento “El Principito” de Saint-Exúpery, es el objeto más preciado del Principito (quien representaba al propio Antoine), y siendo la Rosa inspirada en su esposa Consuelo, mas descrita como una flor caprichosa. El planeta donde se encuentra la Rosa está rodeado por tres volcanes; este lugar es El Salvador.
En su libro, Mémoires de la rose (Memorias de la rosa), Consuelo escribió las memorias de su vida con Saint-Exupéry, en este libro ella expone los caprichos y la inestabilidad de Antoine, como a pesar de mostrarse afectuoso, de la misma manera se mostraba profundamente distante. El libro de Consuelo no pudo ser publicado en el curso de su vida, incluso pese a que Saint-Exupéry ya había fallecido dos años antes de que ella la escribiera. Pues el texto era controversial, era su autobiografía en francés escrita en al año de 1946.
Su heredero universal, José Martínez-Fructuoso, dudó mucho antes de tomar la decisión de revelar la existencia del manuscrito. Finalmente lo entregó al escritor francés Alain Vircondelet, junto con los baúles de viaje en barco que usaba Consuelo —con numerosos documentos—, y las cartas que le escribía cada domingo a Antoine de Saint-Exupéry y que nunca enviaba. La obra fue publicada en el año 2000.
Consuelo, falleció en Grasse, Francia, el 28 de mayo de 1979.
Roberto Ayón Ballesteros
Costa del Sol
La Costa del Sol es la playa más extensa de El Salvador, con cerca de 15 km de extensión. Ubicada al sureste de San Salvador, la Costa del Sol ofrece la más variada infraestructura hotelera de playa. Este paraje conjuga la belleza del Estero Jaltepeque y las playas San Marcelino, los Blancos y la Costa del Sol, que son un codiciado escenario para presenciar increíbles puestas de sol.
La arena de estas playas posee un matiz grisáceo más claro que la mayoría de playas salvadoreñas. A lo largo de estos casi 15 kilómetros encontramos la Playa San Marcelino que es una bahía de pescadores artesanales. Es aquí donde desemboca el río Jiboa. Al atardecer puede presenciar el retorno de pescadores con su carga de frutos del mar.
Hacia el este está la Playa Costa del Sol. Aquí usted podrá disfrutar del calor del sol, la brisa marina y de la refrescante sombra de los cocoteros y a la vez deleitarse de los platos más variados de mariscos.
La Costa del Sol es hogar de gran diversidad de mamíferos, reptiles, aves de la región y migratorias, como también de una fauna marina que la convierten en un atractivo turístico inigualable. Además el calor humano y la hospitalidad de su gente harán de su estadía un momento mágico que querrá repetir.
Asi mismo el Estero de Jaltepeque se localiza entre los departamentos de La Paz y San Vicente, es uno de los parajes más preciosos del territorio salvadoreño. Tiene una extensión lineal de 28 Km. Es una de las 125 zonas protegidas del país, bello entorno muy propicio para la observación de flora y fauna. Posee ricos recursos naturales, variedad de aves costeras y diversidad de moluscos cuyo hábitat son las raíces de los manglares.











































