Viviendo con miedo: La aplicación de las leyes de inmigración está transformando la vida de los estudiantes y familias de Southwest Detroit
El 24 de junio, Alexka y Angely Jerez Medina, hermanas gemelas y estudiantes por pasar al último año de la escuela Western International High School, fueron detenidas por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EE. UU. (ICE, por sus siglas en inglés) en Buffalo, Nueva York, mientras viajaban a un trabajo de verano, lo que las separó de su familia y comunidad.
Las gemelas son solicitantes de asilo de Venezuela. Tras pasar más de un mes bajo la custodia de ICE, tiempo durante el cual estuvieron separadas en diferentes estados, las jóvenes de 18 años han regresado a su hogar en Detroit, luego de los llamados para su liberación por parte de organizaciones comunitarias y funcionarios electos.
Las hermanas habían viajado a Nueva York como contratistas limpiando un almacén de Amazon en Buffalo o sus alrededores, según los documentos que su abogada presentó en la corte federal del Distrito Oeste de Nueva York. Fueron detenidas junto con otros cinco jóvenes de Michigan que trabajaban en el mismo empleo, algunos de ellos son compañeros de clase. Los otros cinco tenían 17 años. Cuatro de ellos han sido liberados. Una permanecía bajo la custodia de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados en Nueva York, mientras los abogados trabajaban para reunirla con su familia.
Amazon trabaja con empresas contratistas independientes para los servicios de limpieza y declaró que no tenía información sobre los arrestos, según dijo un portavoz de la compañía al Detroit Free Press.
La petición federal presentada en nombre de las gemelas señala que nunca han sido arrestadas ni condenadas por ningún delito y que han asistido a todas sus citas y audiencias en la corte de migración. También indica que anteriormente estuvieron en procesos de deportación que un juez de migración desechó, y que no había procesos de deportación pendientes en su contra al momento de su detención.
La detención de las hermanas se convirtió en el caso de migración más reciente en sacudir Southwest Detroit, donde muchas familias inmigrantes enfrentan la incertidumbre a pesar de contribuir a la fuerza laboral, las escuelas y los barrios de la ciudad. Miembros de la comunidad afirman que este caso refleja un patrón creciente de control migratorio que está afectando a estudiantes, familias y educadores en todo Detroit.
La comunidad, predominantemente hispana, ha sido moldeada desde hace mucho tiempo por familias inmigrantes que son dueñas de pequeños negocios, trabajan en la manufactura, la construcción, los restaurantes y el sector salud, y ayudan a definir la cultura del barrio. Sin embargo, muchas familias también viven con el miedo constante de que un trayecto rutinario al trabajo o a la escuela termine con la detención de un ser querido. Para muchos residentes de Southwest Detroit, la migración no es simplemente un tema político; es una realidad diaria.
El año pasado, Maykol Bogoya-Duarte, estudiante de Western International High School, fue deportado a Colombia antes de poder graduarse, tras ser detenido por ICE. Su deportación desató protestas en todo Detroit y reavivó la preocupación de que los estudiantes inmigrantes están perdiendo oportunidades educativas debido a las acciones de control migratorio. Los casos de Maykol y de las gemelas ilustran cómo estas acciones están interrumpiendo la vida de jóvenes que tenían planes para la universidad, su carrera y su futuro.
Kristen Schoettle, maestra de inglés como Segundo Idioma en la escuela Western International High School, describió a las hermanas como estudiantes “trabajadoras” que lideraban en el salón de clases con un perfil bajo y con el ejemplo.
“Son estudiantes excelentes”, dijo Schoettle. “Tienen la motivación para participar, hacen preguntas cuando necesitan ayuda y son un verdadero ejemplo para otros estudiantes”.
Fuera de clase, las gemelas participaban activamente en la vida escolar. “Una participaba en el Junior Reserve Officers’ Training Corps y esperaba unirse a la Marina después de graduarse, mientras que la otra planeaba estudiar ciencias ambientales en la universidad”, dijo Schoettle. Sus metas reflejaban las aspiraciones que comparten muchos jóvenes que crecen en Southwest Detroit.
Schoettle señaló que el impacto emocional de las políticas migratorias va mucho más allá de las dos hermanas.
Schoettle cuenta 12 estudiantes de Western que han sido detenidos. “Para mis estudiantes, se trata de otro compañero de clase más. Tienen miedo y se preguntan: ‘¿Quién sigue? Sigo yo'”, agregó.
Explicó que muchos estudiantes ya conocen a alguien que ha sido detenido, ya sea un padre, abuelo, hermano o vecino. Por eso, cada nueva detención refuerza el temor en toda la comunidad escolar.
“No importa que tengas 17 años o que no te hayas graduado de la escuela”, dijo Schoettle. “Manejar por la calle o ir a trabajar te pone en riesgo”.
Activistas comunitarios sostienen que estos temores afectan a mucho más que a las familias en particular.
Lindsay Matson, organizadora de 482Forward y MIStudentsDream, señaló que la justicia migratoria y la justicia educativa no se pueden separar.
“No podemos tener justicia educativa sin justicia migratoria”, dijo Matson. “Si decimos que nos importan las escuelas, el acceso equitativo y la educación de calidad, entonces tenemos que preocuparnos por si los estudiantes y las familias inmigrantes pueden recibir esos servicios”.
Matson comentó que uno de los mayores desafíos ha sido simplemente averiguar dónde se encuentran los estudiantes detenidos una vez que entran bajo la custodia de ICE.
“Las llevaron de Nueva York a Texas, a Louisiana y luego de regreso”, dijo sobre las gemelas. “Sus padres no sabían dónde estaban. Sus abogados no sabían dónde estaban”.
La incertidumbre y el desconocimiento del paradero de las personas han dificultado que las familias se comuniquen con sus seres queridos y que los abogados preparen la defensa legal.
El impacto también alcanza la salud mental de los estudiantes. Según la American Psychological Association, la aplicación de las leyes migratorias y la separación familiar pueden contribuir al estrés crónico, la ansiedad, la depresión y las dificultades de concentración entre los niños y jóvenes. Los estudiantes que temen perder a un padre o ser detenidos ellos mismos a menudo luchan por concentrarse en los estudios mientras viven en constante incertidumbre.
Schoettle cree que las escuelas deben responder de manera más directa a esos desafíos.
“Si un estudiante tiene miedo todo el tiempo, si piensa que sus padres no van a estar en casa cuando regrese de la escuela, si siente que no van a estar bien, las escuelas necesitan más servicios legales y más acceso a recursos”, afirmó.
Matson coincidió, añadiendo que las escuelas deberían crear planes de respuesta claros en caso de que ICE se presente en el campus, además de brindar a las familias apoyo con alimentos, clínicas legales y capacitaciones de Conozca sus Derechos.
Los efectos de las medidas migratorias también se extienden más allá de los hogares inmigrantes. Los negocios de Southwest Detroit dependen en gran medida de los trabajadores y clientes inmigrantes. Cuando las familias evitan salir a trabajar, ir de compras o asistir a eventos comunitarios por miedo, la economía del barrio se ve afectada. Las organizaciones comunitarias han intervenido cada vez más para distribuir despensas, conectar a las familias con asistencia legal y organizar redes de apoyo.
Aunque inmigrantes de diversos orígenes han enfrentado detenciones, los inmigrantes hispanos y latinos representan una parte significativa de las personas afectadas por el control migratorio en EE. UU., ya que se encuentran entre las poblaciones de inmigrantes más grandes del país. Las investigaciones también muestran que son perseguidos de manera desproporcionada mediante operativos en centros de trabajo y detenciones de tráfico. Los defensores comunitarios argumentan que esto ha hecho que los barrios hispanos como Southwest Detroit sean especialmente vulnerables.
A pesar de los desafíos, los residentes continúan organizándose. Se han llevado a cabo manifestaciones en apoyo a los inmigrantes detenidos frente a las instalaciones de ICE en Buffalo, Nueva York, mientras que grupos en Detroit han organizado marchas, clínicas legales y talleres educativos. Los voluntarios siguen recaudando fondos, entregando víveres y conectando a las familias con abogados a medida que los casos avanzan en el sistema de migración.
Matson cree que la historia de las gemelas se ha convertido en un recordatorio de que cada detención representa a una familia cuyo futuro ha sido interrumpido.
“Nos estamos insensibilizando”, expresó. “Cada una de las personas detenidas y deportadas es el mundo entero para alguien más”.
Para los estudiantes de Western International High School, la detención de las gemelas no es simplemente otro titular de noticias. Es un recordatorio de que sus compañeros de clase, amigos y vecinos continúan enfrentando la incertidumbre mucho después de que termina la jornada escolar.
Mientras los miembros de la comunidad presionan para obtener apoyo legal, cambios en las políticas y una mayor concientización pública, muchos esperan que las historias de las gemelas, de Maykol Bogoya-Duarte y de otros estudiantes de Detroit animen a más personas a reconocer que el control migratorio no solo afecta a las familias inmigrantes, sino también a la fuerza, la seguridad y el futuro del propio Southwest Detroit.
Valery Ortiz Sánchez es una estudiante por pasar al último año de la escuela Cass Technical High School en Detroit, apasionada por el liderazgo, el servicio comunitario y la defensa de derechos. Participa activamente en varias organizaciones estudiantiles y aspira a convertirse en abogada de migración dedicada a apoyar a las comunidades migrantes y a generar un cambio positivo a través del servicio público.
Nota del editor: ICE no respondió a una solicitud de comentarios antes del cierre de nuestra edición impresa.












































